Cuando ser madre, mujer y trabajadora no es lo normal

La No concilicación en España es un hecho. Dos mamis en el anonimato nos explican como lo viven ellas!!!!!!!!!!!!!!

Hace tres años que soy madre de dos hijos. Antes de los 30 ni me planteé tenerlos pero un día aparecieron las ganas de probar con esta experiencia y a pesar de todo fue un acierto.

Trabajo desde hace 8 años en la misma empresa, es una empresa pequeña con 4 empleadas y un gerente. Somos una filial de una empresa mucho más grande, donde siempre han dicho que no sale a cuenta contratar mujeres porque algún día se quedarán embarazadas. De h​echo ellos no tienen ninguna mujer empleada, menos la mujer de la limpieza por supuesto. Se dice abiertamente así que no es un tema tabú. Por suerte mi jefe directo no piensa así, en primer momento, sino no tendría 4 mujeres empleadas.

Mis embarazos no fueron muy buenos desde el principio así que pronto lo supieron en el trabajo ya que estuve varios días de baja en las primeras semanas. En todo momento tuve muestras de alegría por parte de todas las empleadas de la oficina y del jefe, entonces éramos una empleada menos. Estuve  a tope el resto del embarazo, quería dejarlo todo lo mejor posible para que no notaran mi ausencia, lo que hizo que acabara en un estado de nervios absoluto. Estuve  trabajando hasta dos semanas antes de tener al bebé, menos mal que me dieron la baja por qué me di cuenta que me había centrado tanto en el trabajo que muchas cosas de casa y de mi salud habían quedado un poco aparcadas. Así que disfruté muchísimo de esas dos semanas de tener la cabeza vacía.

Nació mi primer hijo,  seguí trabajando algunas horas desde casa durante la maternidad ya que parí en los peores meses del año para el sector al que me dedico así que no me quise desvincular del todo.

El problema es que mi primer hijo

​¡¡​no sabía dormir!!

Madre primeriza, hijo muy muy demandante, me pasé 4 meses en pijama por casa. Controles semanales de peso, sacaleches desde el primer mes, cada día sacando leche para que al menos una toma viéramos lo que comía, la lactancia materna terminó fracasando con la vuelta al trabajo y por supuesto​ lo de dormir pasó a la historia!

Tenía las cosas tan claras antes del parto, nada de colecho, importantísimo tener mi espacio con mi marido,

​¡5 días aguanté y el bebé se vino a dormir con nosotros!

No pude trabajar como hubiera querido y solo pensar que tenía trabajo encima de la mesa me angustiaba cada vez más. Soy ordenada y limpia, no podía mirar a ningún lado de casa sin sentirme super agobiada. Parecía que no hacía nada bien. Al final me centré en ver quien era mi nueva yo y sobretodo ver y entender mi nuevo entorno.

Empezó todo a fluir un poco mejor, pero en nada llegó el temido día de volver a trabajar. Sabía que me iría bien desconectar de casa pero 16 semanas son tan escasas…No pedí el período de lactancia porque había mucho trabajo acumulado.

Pedí reducción de jornada,  la pedí yo porque soy la que menos cobra en casa y no es lo mismo reducir 10 horas de un buen sueldo que reducirlas de un sueldo tirando a bajo, ​

no tuve impedimentos  en hacer la reducción ​pero mi trabajo era exactamente el mismo con los mismos plazos que cuando hacía mis 40 horas.

Siempre fue complicado  pedir​ días de vacaciones en mi empresa pero ahora era misión imposible. Pero el niño se ponía enfermo.

Suerte de los abuelos y de un padre totalmente entregado.

Cada día que pedía de “vacaciones” había mala cara, cada hora pedida para ir al pediatra, otra mala cara, no llegaba a los plazos que me ponían así que pasé de malas caras a malas contestaciones, además yo seguía sin dormir demasiado y los niveles de concentración con menos de 4 horas de sueño son difíciles de mantener…

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Cuando el bebé hizo el año ya me preguntaron directamente cuando volvería a hacer la jornada entera. ¡¡La jornada entera!! si por el dinero fuera la hacía en el mismo momento  ya que​ se nota demasiado las horas de menos que cobras pero haciendo horario partido con un bebé de un año que se va a dormir a las 20.30 y yo terminaría de trabajar a las 19.00 horas, ¿cuando lo vería? En mi cabeza solo pasó la palabra ¡NUNCA!

Mi trabajo tiene una parte pequeña de cara al público pero la mayor parte del tiempo se puede hacer a puerta cerrada así que por mi parte no tendría ningún problema en hacer mi jornada seguida, 8 horas y a casa pero no es una opción, así que con el horario que me hacen hacer tengo que reducirme 10 horas a la semana sino no vería al bebé.

Unos meses después de la pregunta me volví a quedar embarazada, esta vez no eran tan malas fechas los meses de maternidad para mi trabajo. Pero obviamente ya no hubo tanta alegría como  con​ el primer embarazo. Algo que sí fue de agradecer es que contrataron a una chica para sustituirme los meses de maternidad y empezó dos meses antes de mi fecha de parto, y menos mal, porque a los 15 días de enseñarla tuve amenaza de parto y me dieron de baja. A mi jefe seguro que le dio un ataque al corazón.

Yo con toda mi experiencia me dispuse a disfrutar de los dos meses de relajación total y del bebé después de nacer. Además de segundo hijo tuve a un cielo! Muy dormilón, muy tranquilo, comía super bien, engordaba fatal como el hermano pero la experiencia nos hacía estar tranquilos y disfrutar al máximo. Ojo, tener dos es…intenso.

El mayor no sabe dormir aún y me he pasado meses durmiendo taaaaaaaaaaaan poco que entiendo que las hormonas vayan a un ritmo a parte siempre en beneficio de la madre.

 A los tres meses después de haber desterrado el sacaleches para siempre lo saqué del armario donde lo tenía escondido y empecé a preparar mi vuelta al trabajo y sobretodo su escolarización a los cuatro meses y medio.​

madres-trabajadoras

A la vuelta he notado mucho cambio en el trato, no son tan tolerantes a pesar de que vaya aún más de culo, no entienden ya que haga menos horas, sigo trabajando muy por encima de las horas que hago, tengo más cosas aún que antes, tantas que al menos la compañera que me sustituyó se ha quedado haciendo las horas que yo no hago y alguna más.

Pero el trato es despectivo, mi cabeza no está al cien por cien, soy totalmente consciente, el no dormir afecta muchísimo a la concentración.

Estamos en el mes de abril y todavía tengo días de vacaciones por disfrutar del 2015 cuando ha habido muchos días que he tenido que pedir a las abuelas o al padre que se quedara con los niños teniendo yo días de sobras, pero ahora los plazos que se me exigen son aún más cortos.

Por suerte mi trabajo me gusta pero el ambiente no ayuda a que lo pueda disfrutar.

Ojalá el ambiente fuera más distendido, ojalá pudiera hacer mis 40 horas con unos horarios decentes para poder criar a dos niños. Porque al fin y al cabo me gusta mi trabajo pero adoro a mis hijos y no podría pensar en estar todo el día en el trabajo y no poder disfrutar las tardes y los fines de semana con ellos. Y soy afortunada porque puedo sobrevivir con el 25% menos de mi salario, no sin malabares y renunciando a esos viajes pre bebés.

​A diario estoy cuadrando minutos, ir a buscar al mayor del cole, al pequeño de la guardería, terminar de hacer la comida, dársela a los dos porque el mayor de golpe se volvió pequeño, y rezando que sean las tres y cuarto para que el padre llegué a casa y compartamos el resto del día juntos, uno tareas de casa otro entretener a los niños hasta la hora de salir a dar un paseo, ruta de parques, encontrarse con los amigos del mayor, alguna que otra extra escolar. ¿Que hacíamos antes con tantas horas al día? es una pregunta que nos pasa muchísimas veces por la cabeza! no recuerdo haber desperdiciado el tiempo nunca pero echando la vista atrás da que pensar.

Y me siento afortunada ya que tengo un marido activo en todo lo que al hogar y crianza se refiere, unos padres que me ayudan en todo, una hermana que también si la necesito está al pie del cañón, unos suegros que en la medida en que pueden también ayudan. En definitiva una gran red de seguridad.​

​Este es un ejemplo del fabuloso mundo de la conciliación laboral en España.

​Y aclarar que no son las compañeras con las que tengo problemas.

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Hace unos días leí un post que hablaba sobre el anuncio de Volkswagen, en la que se cuestionaba haber normalizado un comportamiento que no lo debería ser. Sinceramente, cuando vi el anuncio yo me reí, al igual que me río cuando veo un video de gente que se cae, sé que está mal, pero me hace gracia.

Hace unos días que me ha pasado algo que me ha hecho pensar en aquello que leí y reflexionar en todas esas situaciones que se han normalizado, pero que no deberían serlo:

Soy mujer y soy madre. Hasta aquí debería ser normal. Cuando nació mi hijo decidí dejar mi trabajo para dedicarme a cuidar de él. Primera situación anómala….para la mayoría. ¿Sabéis la cantidad de miradas, caras, frases…que han cuestionado mi decisión? Vamos a ver, tengo un hijo. Lo normal debería ser cuidarlo, pero resulta que NO! Lo normal es dejarlo con 16 semanas en una guardería, o en el mejor de los casos, con los abuelos. No es normal que quiera estar con él, no es normal que haya preferido estar con él que tener más dinero, una casa, un sueldo…. ¿De verdad me vas a preguntar qué hago en todo el día? ¿de verdad me preguntarás que cómo tienes la casa desordenada si en todo el día no haces nada?…

Hace relativamente poco recibí una oferta de trabajo: horario comercial. Mi respuesta fue NO. Pues NO ES NORMAL! Se lo cuento a una amiga y cuando le cuento mi preocupación porque dejaría de ver a mi hijo en todo el día, su respuesta fue: “pues como todas las madres, todas lo tenemos que dejar”. Claro, ahora resulta que es normal no ver a tus hijos en todo el día, solo los fines de semana.

Misma situación pero ahora con otra amiga: “bueno, el niño crecerá”. Claro….pues mientras crezca, que no vea a ninguno de sus padres. Eso está bien visto….pero decir que no a un trabajo, con un sueldo ridículo, con un horario espantoso…eso no es normal.

Ahora resulta que es normal que los niños de 3 años, después de una jornada en la escuela de 5 horas, tienen que ir a extraescolares, porque así se estimulan. ¿Estimulación después de 5 horas? ¿Qué han hecho en la escuela…no se ha estimulado suficiente en 5 horas? Otra excusa es que se sociabilizan…claro, en las 5 horas, no se han sociabilizado para nada.

Llamadme rara, pero me gusta estar con mi hijo, y eso no me quita el derecho a poder quejarme de lo harta que llego a estar al final (o principio) del día, no me quita el derecho a quejarme de lo duro que es… Me gusta que no se sociabilice en extraescolares, porque soy rara. Me gusta que se sociabilice con su madre y su padre. Me gusta que no se estimule en extraescolares. Me gusta jugar a pintar, leer, o a tener misiones de “patrulla canina” en casa.

¿Realmente lo normal es que pasen todo el día en la escuela, después en el comedor del cole, más tarde extraescolares….y luego un rato con los abuelos?

¿No debería ser normal que los niños estén con sus padres?

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